Antonio Canales, sobre su peor momento: "Mi primer sueldo se lo di a las monjas que me dieron de comer"

Cuando cumplió dieciocho años, Antonio Canales viajó a Madrid para aprender los comienzos en su carrera profesional como bailaor. Ha confesado que no tenía para comer e incluso llegó a dormir en la calle.

Con su primer sueldo quiso agradecer la hospitalidad de las monjas durante los seis meses que estuvo comiendo gracias a ellas, pagando su pensión con las 72.000 pesetas (432 euros) que había logrado ganar.