Gustavo Gonzalez se sincera en terapia con Cristina Soria

El paparazzi y colaborador de Sálvame no se encuentra en un buen estado anímico, tal y como confirmó en anteriores programas. Un cúmulo de circunstancias estarían agobiando y sobrecogiendo a un Gustavo, que confiesa no ser feliz.

Gustavo González ha decidido someterse a una sesión de Coaching con Cristina Soria, en la que han estado analizando varios aspectos de su vida y de su reciente estado de animo.
Hablando del programa, el colaborador ha confesado sentirse en ocasiones "aislado" del resto. Es consciente de que es sincero con muy poca gente y en ocasiones, lo único que quiere es romper con todo y con todos.
En el amor, Gustavo empieza a temer que su amor por Maria Lapiedra no sea correspondido. El colaborador cree que su imagen de triste y aburrido puede provocar que su pareja se aburra de él y decida abandonarle.
El tema más doloroso parece que reside sobre sus hijos. El colaborador siente un gran cargo de conciencia por el reciente divorcio y la imagen que se les ha quedado a sus hijos de él, de los que además se siente alejado: “les he pedido perdón muchas veces, les pido disculpas por el dolor, supongo que enamorarse no es un error y es lo que más dolor les ha causado, que me enamore de otra persona”.