Kiko Hernández cambia de opinión en el último momento y salva su pelo y el futuro de Lydia Lozano

En la mano de Kiko Hernández estaba la posibilidad de obligar a Lydia a venir a trabajar un solo día a la semana. Lo único que tenía que hacer era dejar raparse el pelo en pleno programa.

Para llevar a cabo el reto, Kiko ha llamado a Manuel Zamorano y ha insistido en que le rapara. Sin embargo, cuando el estilista ha encendido la máquina, Lydia ha sido incapaz de contener las lágrimas y en el último instante, Kiko ha pedido a Manuel que parara y ha dicho: “Yo nunca jugaría con el trabajo de nadie. Me raparía el pelo para que en vez de que vinieras cuatro días a la semana vinieras cinco”.