Manuel, de su encuentro con Julio: “Le dije que teníamos más cosas en común que en contra: la profesión y el sufrimiento vivido”

El primer encuentro de Manuel y Julio lo organizó Chema, hermano materno de Manuel. Fue en la cafetería de un campo de golf y, pese a los nervios de ‘ir a conocer a un hermano’, fue el inicio de una relación para siempre: “Un día mi hermano Chema me dijo que si me gustaría conocer a mi hermano Julio.

Le dije que no tenía ningún problema, que estaría encantado y que me parecía natural hacerlo. Al poco tiempo quedamos en la cafetería de un campo de golf y nos tiramos tres horas de reloj hablando. Lo primero que le dije fue que nosotros nos parecíamos, que teníamos más cosas en común que en contra. Primero por la profesión que habíamos escogido, en la que hablamos el mismo idioma, y luego porque él había sufrido mucho, al igual que yo”.