Samanta entra en un piso compartido sexualmente liberado

Según un estudio realizado en Reino Unido, la frecuencia en la que las parejas practican el sexo está cayendo en picado.

Para abrir su mente y entender mejor el sexo, Samanta se ha ido hasta Berlín, a un piso compartido en el que sus inquilinos pueden ir desnudos y practicar el sexo cómo, dónde y con quien quieran.