Tamara explica cómo sintió 'la llamada de Dios': "Me planteé ser monja"

No siempre ha sido creyente, de hecho afirma que antes de eso solo le faltaban tener “los cuernos y el rabo”. Cuenta que creció en un ambiente ateo pero que, en una ocasión, fue a visitar a su padre al campo y se acercó a una tienda para comprar algo para leer durante su estancia veraniega allí.

Se encontró con la Biblia iluminada en la estantería del establecimiento. Empezó a leer, a rezar y a aumentar su curiosidad… ¡Hasta se planteó ser monja!