‘Callejeros Viajeros’ nos muestra la nueva Pekín

‘Callejeros Viajeros’ nos muestra la nueva Pekíncincomas.com

Pekín está cambiando. Donde antes había casas centenarias ahora se levantan rascacielos, y junto a las bicicletas circulan también limusinas y coches de alta gama

17 millones de personas viven en la capital de la República Popular China concentrados en los denominados hutongs, los populares barrios chinos. Un peluquero corta el pelo en la calle por sesenta céntimos, puestos de comida en cada esquina, la gente en el suelo jugando a las cartas…
Las calles de Pekín son un espectáculo, sobre todo gracias a su gente. Una prueba de ello son los parques del Templo del Cielo donde cada día miles de pekineses improvisan karaokes, bailes, y realizan deporte dejando a un lado la vergüenza e invitando a unirse a todo aquel que pase por allí. De hecho, tan pronto como nuestros viajeros han llegado se les ha invitado a cantar en una coral y a jugar a extraño juego con un utensilio con plumas difícil de describir.
Pekín es una de las ciudades más grandes del planeta y su plaza Tiannanmen, creada como símbolo comunista, es buena muestra de ello. La bicicleta es el transporte por excelencia de esta ciudad y la usan para absolutamente todo. Llevan  armarios, plantas, sillones… cualquier cosa que puedas imaginar y que no, todo es cuestión de equilibrio y fuerza. Guim, que va a dar la vuelta al mundo en su bicicleta eléctrica, nos acompaña en su último paseo por Pekín antes de emprender su viaje.
El equipo de Callejeros se encuentra con el actor Jackie Chan saliendo de cenar jamón serrano en un restaurante español y antes de arrancar su Lamborghini, los saluda. Los viajeros también se encuentran con unos californianos celebrando su boda en una limusina, y nos cuentan la historia de dos canarios que un buen día decidieron montar una sastrería en el país donde se hacen los trajes a medida más baratos y rápidos del mundo…Locura parecida a la de Melanie, que de un día para otro cogió a toda su familia, incluida su suegra de ochenta años, y se los llevó a vivir a Pekín. La mujer, nacida en Cuenca, se ruboriza cada vez que sale a la calle y se encuentra con un chino de su edad proponiéndole mantener una relación.
La capital del gigante asiático está llena de contrastes, pero también de oportunidades.