Samanta Villar, testigo del trabajo de la Guardia Civil

En el reportaje de hoy de ‘Conexión Samanta’, la periodista acompaña a la Guardia Civil en la variedad de trabajos que realizan por todo el territorio español. También analizará la vocación de sus integrantes, el carácter militar del cuerpo o la escasa critica que se hace de puertas para dentro.

Junto a Tomás Calzado, Guardia Civil, analizamos cuan necesario puede ser el aplicar la fuerza en algunos casos. El Guardia Civil asegura que aunque él no defiende la violencia, existen casos en las que es necesario aplicarla: “Dos personas grandes, que se están peleando, basta que se giren por detrás y te peguen a ti, entonces hay que usar la porra. Ellos están en un nivel de agresividad y tú tienes que estar un poco por encima de ellos."
Samanta ha querido interesarse también por las vivencias de los componentes de los grupos de rescate de la Guardia Civil. En primer lugar se ha traslado a Huesca a conocer a uno de los Grupos de Rescate e Intervención de Montaña, también conocidos como los “ángeles de la montaña”.
En su estancia con el grupo de rescate, Samanta tiene la fortuna de ser testigo de un rescate a un montañero perdido. Después de prepararse minuciosamente ante cualquier escenario, suben al helicóptero para hacer un barrido en busca del montañero desaparecido. Afortunadamente el Grupo de Rescate consigue dar con el desaparecido completamente ileso.
Para seguir sabiendo más sobre los Grupos de rescate, Samanta se ha desplazado hasta las instalaciones del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) para acompañarlos en una inspección debajo de un transatlántico varado en el puerto para comprobar que no haya ningún artefacto explosivo. La operación ha sido un éxito pero Samanta lo ha pasado algo mal y en un momento se ha visto sin fuerzas: "me he visto con un pie en el otro barrio".
Samanta le pregunta a componentes del cuerpo por sus derechos laborales y sindicales, de los que carecen. Existe en la Guardia Civil un régimen militar que impide la réplica y eso ha provocado que los agentes no puedan luchar por sus derechos, como el de formar sindicatos o ir a huelga. Sin emabrgo, sí que tienen asociaciones que de cierta manera luchan por esos derechos: "Antes te ponías a trabajar un día a las 8 de la mañana, y te podías tirar trabajando 24 horas", nos dice Tomás. Aunque como explica, "la batalla siempre ha sido saber diferenciar el aspecto militar y el aspecto policial".
Por último, Samanta acompaña a un dispositivo especial antidroga en uno de los asentamientos de Madrid donde más tráfico y consumo de estupefacientes son registrados. La Guardia Civil monta a la mayor prisa posible el control especial antidroga. La rapidez es esencial para el factor sorpresa y que la gente no pueda evitarlo. El resultado es sorprendente, en tan solo 20 minutos los Guardias han dado con más de diez personas que cargaban droga consigo.