¿Te imaginas un mercado para conseguir novi@? En China lo hay, ¡y Samanta Villar casi sale casada!

Samanta Villar ha llegado a China con la intención de mostrarnos cómo viven los españoles que se han instalado en el gigante asiático y cómo han conseguido el éxito con sus empresas. Y desde luego que ha aprendido como se negocia en China, tanto que casi sale casada.

En este reportaje de ‘Conexión Samanta’ la periodista nos enseña la forma de negociar y el mundo empresarial que se esconde en los edificios y calles de China, en el que está incluido occidente.  Para ello, Samanta cuenta con la presencia de varios españoles que comparten su relación de amor-odio con este país que les ha dado la gran oportunidad de sus vidas, y que reflexionan sobre cómo de distintas habrían sido las cosas si se hubieran quedado en España.
Uno de los protagonistas es Iker, un donostiarra de 39 años que llegó a China en 2007 con la intención de dirigir un proyecto inmobiliario, y que ahora es socio fundador de un café-tienda de carácter español. Iker asegura que este proyecto en España no habría sido posible: “es algo que en España no podríamos haber hecho hasta dentro de 15 años y ya para 15 años es como tener un Ferrari cuando tienes 80”.
Además de explicar su situación, Iker ha querido enseñar a Samanta el mercado de hijos e hijas, "un sitio donde los padres ponen cartelitos de sus hijos para juntarles". Encontrar pareja en China también es diferente, y el concepto del amor también. En este mercado los padres tratan de ‘vender’ a sus hijos y juntarlos con otros para que se casen, indicando la edad, la profesión, la estatura… ¡incluso el sueldo! “Un matrimonio es de familia a familia, no de persona a persona… es un negocio”, nos explica Iker. Tan negocio, que Samanta Villar casi sale casada del mercado.