Aída: Testigo de calvo

Carmen, una clienta de Chema, acosa constantemente al tendero para que se acueste con ella. Él, preocupado, le cuenta todo a Macu y Simón y éste, tras conocer que el marido de Carmen tiene una buena posición económica, piensa rápidamente en un medio para rentabilizar el asunto. Por su parte, Fidel presenta a su novio Chimo a su padre. El parecido entre ambos es asombroso, no solo física sino también ideológicamente. Agobiado por la situación, el joven decide romper con él, pero no le resultará nada fácil.